Cita O. Herrera Bornia en su libro
“Seguridad Social en la República
Dominicana” que:
“El problema de la vivienda en la
República Dominicana era un problema
agudo y dilatado. Viviendas
insalubres, pésimamente construidas
y demasiado estrechas y mal
distribuidas, eran algo grave y de
urgente y eficaz atención...”
“Así, pues, tener una casa propia en
que vivir, que reúna las necesarias
condiciones de seguridad, de confort
y de higiene para permitir una vida
digna y hacer agradable la
habitación, es la más importante de
las preocupaciones del hombre de hoy”.
“El pleno disfrute de la paz y
comodidad que brinda un techo propio,
y el estímulo que produce en toda
persona el haber resuelto ya para
siempre y en la forma más
satisfactoria uno de sus problemas
más vitales y urgentes, es algo
difícil de expresar con palabras. Y
cuando tal conquista es realizada
por individuos pertenecientes a la
clase pobre es, por fuerza, mucho
más significativa”
Esta situación social conduce al
gobierno de la época a iniciar
acciones para resolverla y “fue
planeado un vasto programa de
construcciones de barrios de
mejoramiento social en todas las
ciudades del país...” como “uno de
los adelantos más importantes de la
Previsión Social Dominicana”.